lunes, 12 de abril de 2010

Ya no nos quedará París

Ya no tengo que volver allí donde mi Valencia perdió la fatídica final de la Champions League contra la avaricia Madridista. Es una ciudad peligrosa para un murciélago por varias razones:
- Te puedes caer al Senna pero si no, te mojas igual, porque llueve.
- Hay varios objetos puntiagudos, véase la Torre Eiffel arriba o la estatua debajo fotografiada.

- El metro tiene ruedas.
- Hay muchos cementerios.
- Por intentar pasar por debajo del arco del triunfo con todo el tráfico que hay.
De hecho, la torre Eiffel tenía 2,5 millones de remaches, pero ahora, después de chocarme con uno, ya sólo tiene 2.449.999 . Además la Torre crece 18 cm en verano por el calor.

Napoleón prometio a sus hombres volver a casa "bajo arcos triunfales" y así fue, después de la batalla de Austerlitz mandó construir este monumento, lugar de recuerdo y de celebración de las victorias pasadas de la selección francesa de fútbol. Otra curiosidad es que en la rotonda que rodea el arco tienen preferencia los que quieren entrar en la rotonda, al contrario que en el resto de rotondas. Menos mal que esto no es un problema para los murciélagos.
Dicen que Paris es la ciudad del amor, pues he de decir que no encontré ninguna murciélaga, y mira que pase por el Moulin Rouge y me di vueltas por todos lados.
Paris, Paris, Paris...

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