martes, 4 de septiembre de 2012

De Trogir hasta Zadar pasando por Sibenik


La iglesia de Trogir
Un patio interior en Trogir


Muy cerquita de Split está el pueblo de Trogir, el cual cumple bastante bien el estereotipo de pueblo croata del litoral con encanto. Calles estrechas empedradas, disposición de los edificios caótica, Iglesia con campanario, helados a siete kunas, aparcamientos para turistas y restaurantes, todo con un ligero aroma veneciano. No en vano, la región de Dalmacia fue durante la Edad Media parte de la República de Venecia. Además, la curiosa costumbre de los autobuseros croatas de abrir la puerta de entrada en marcha para airear también está presente.


Sin más dilación seguí al nuevo "bólido" de mis portadores, Fiat Punto 1.2, dirección Sibenik. Menos mal que por donde yo voy no hay Policija, porque en la carretera hay unos cuantos, escondidos tras un arbusto, tras un árbol, tras una casa derruida, en coche, en moto o en una amenazadora cámara fotográfica gigante que parece que va a disparar algo más que el flash.

Llego a Sibenik, un pueblo croata del litoral con encanto, sus calles estrechas empredadas, disposición  de los edificios caótica...el día de la marmota. Pero hay un detalle más, es el pueblo natal un jugador que protagonizó una de las historias más trágicas del baloncesto mundial, con grandes dosis de historia del conflicto balcánico, si tenéis un rato y queréis saber bastante más de Yugoslavia, no dejéis de ver: Hermanos y Enemigos.

En la playa de grandes, duras y dolorosas piedras destaca, en el horizonte, la cúpula de la bella catedral de Santiago, gótica y renacentista.
Aquí no salgo porque me despisté, pero esto es Sibenik
Y desde Sibenik alzo el vuelo para dirigirme a la puerta de Zara. No, no me voy a comprar un traje a medida para murciélagos del amigo Amancio. Se trata de la puerta romana de Zadar (Zara en latín), coronada por un león de San Marco y que te da la bienvenida al Stari Grad de la ciudad donde nació Luka Modric.
Zadar, Iglesia de San Donato
A pesar del bombardeo aliado en la segunda guerra mundial (el Dresden italiano), quedan restos de varias épocas, pero unos encima de otros (vaya faena). La Iglesia perrománica de Zadar en honor a San Donato está construida sobre las ruinas del foro romano, de ahí que cuando descubrieron las ruinas del foro romano y las desenterraron, la puerta de la iglesia se quedó un metro por encima del suelo, dificultando su acceso a los ancianos humanos o jóvenes vagos.
En las ruinas del foro romano de Zadar
Abrid los oidos porque en la próxima entrada vais a escuchar al mar adriático tocar un órgano

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué te ha parecido?