miércoles, 14 de noviembre de 2012

Fronteras caprichosas 2

Hace unos meses os conté que para llegar de Dubrovnik a Split había que pasar por Bosnia, pues bien, parece que Eslovenia también quería una salida al mar y alguna playa de piedrijas. Así que para llegar de Rijeka (Croacia) a Trieste (Italia) hay que cruzar dos fronteras.Además, una de ellas da acceso a la Unión Europea y es bastante restrictiva, pero tranquilos, dejaban pasar murciélagos de fieltro. A partir del 1 de Julio de 2013 Croacia ya será reconocido país miembro de la Unión (casi 20 años después de la guerra) y la frontera cambiará por completo.

Pero antes de despedirme del país de las corbatas (la inventaron unos soldados croatas que fueron a visitar a los franceses y estos pusieron de moda la Kravate), os advertiré que no gastéis vuestras últimas kunas en imanes y postales si vais a viajar en bus a Trieste, porque antes de subir hay que pagar unas cuantas por subir las maletas al bus, y si no las tienes, aunque hayas comprado el billete, no subes. En ese momento casi me deshice de mis cansinos portadores, pero finalmente fueron avispados y consiguieron unas monedijas. ¡Por mis pelos de murciélago! 

Rijeka tiene encanto, pero no hay mucho que ver
Rijeka es una de las ciudades grandes de Croacia, mi paso por ella fue fugaz, pero advertí que se trata de uno de los puntos donde Croacia empieza a conectarse a Europa. 
Esto ha sido todo desde la Republika  ¡Do tada Hrvatska!

Eslovenia
La ruta hacia Trieste me llevó por Eslovenia y ya pude divisar sus bonitos arbolados paisajes, volveré a volar por aquí para llegar a Ljubliana, seguro.


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