lunes, 15 de abril de 2013

Extremadura y dura: Cáceres


La Semana Santa para un murciélago no es fácil, volar entre capirotes es una experiencia ya de por sí complicada durante el día como para atreverse por la noche. Pues en Cáceres hay una procesión que sale en la madrugada, inquietante y terrorífica, el silencio, las vestiduras, el fuego y la muerte están presentes en la salida del Cristo Negro Cacereño.
"Si eres Indiferente, respeta
si eres Culto, Admira
si eres Creyente, Reza"
Recibido por las incesantes lluvias de este Marzo inglés pero agradecido a esta bella ciudad, escondida en el corazón de Extremadura. Su fuerte, sus gentes, su alegría, su vida en todo momento. Estrecho y mimoso casco antiguo amurallado protegido por San Jorge, patrón, matadragones valeroso.
San Jorge salvó a la hija del rey del Dragón...
y a mí me rescato de su boca
Desde su ermita la Virgen de la Montaña, patrona, abraza a su humilde y trabajador pueblo. Los verdes campos rodean la ciudad. Volando voy, dejo Cáceres, lleno de migas y amigas.
Leoncia Gómez, voceadora de periódicos Cacereña,
se ganó una estatua en el centro de la ciudad
 por su entrañable simpatía