domingo, 5 de mayo de 2013

Extremadura mucho más: Trujillo y Guadalupe



Aunque en algún viaje anterior ya desplegué mis pequeñas alas sobre el pueblo de Guadalupe, Cáceres. Cada vez que paso por allí no puedo dejar de visitarlo y probar su morcilla mientras descubro nuevos rincones e historias. Esta vez me colé en uno de los jardines interiores del Real Monasterio y además asistí a la procesión del Viernes Santo por el interior de su claustro mudéjar. 

Trujillo desde su Castillo
En el montañoso camino de naturaleza intimidatoria entre Cáceres y Guadalupe hay otro pueblo que merece la pena visitar en esta ruta extremeña. Es Trujillo, gobernado por un castillo, rodeado por una muralla, migas apetecible y plaza mayor imponente. Una parada necesaria para conocer el lugar de nacimiento y la estatua ecuestre de Francisco Pizarro, conquistador de Perú.

La plaza mayor de Trujillo, en torno a la estatua de Pizarro

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