sábado, 7 de noviembre de 2015

Bajando San Francisco (II)

Seguimos en San Francisco, donde el tiempo es muy corto para todas las cosas que se pueden hacer. Si vais a venir, os recomiendo al menos tres o cuatro noches para disfrutar bien de todo lo que ofrece.
Golden Gloom Gate
Aunque yo no necesito la entrada para murciélagos, se recomienda reservar con antelación la visita a la isla de "La Roca" (Web oficial). Las expectativas con respecto a esta visita son altas. Es el lugar del mundo con mayor avistamiento de fantasmas, una prisión de máxima seguridad que ahora es un parque nacional. Además, es de noche. En el Pier 33, después de pasear por Fisherman's Warf, nos espera el ferry que nos lleva a "La isla de los Alcatraces". La roca se va empezando a ver entre la niebla y el fuerte viento que azota la bahía de San Francisco. A nuestra llegada, un guía nos introduce la isla, nos explica que fueron unos españoles los que bautizaron a la isla con ese nombre porque estaba llena de alcatraces, una especie de gaviotas gigantes que seguro comían murciélagos. Sin embargo, pronto nos deja solos, con un audioguía, el primer golpe al hype inicial. La visita se torna monótona, con una narración sosa y sin interacción del visitante. Mucho potencial, poco artificio. Los interiores de la cárcel son una chulada, las celdas, el pasillo central, el comedor, la zona de operaciones pero la acción es nula. Entro y salgo de las celdas de máxima seguridad a mi antojo, porque mis alas y mi tamaño me lo permiten, no percibo energías esotéricas como en "buscadores de fantasmas". Además de conocer que Al capone fue el preso más famoso y que "oficialmente" nadie escapó de la prisión, el audioguía nos deleita con dos de las fugas más famosas. La primera, que acabó en "The battle of Alcatraz", comenzó cuando los reclusos trazaron un plan para llegar a la armería y liberar a varios compañeros. Armas en mano podéis imaginar como acabo el intento. La segunda y más famosa, por la película de Clint Eastwood, sigue siendo un misterio sin resolver desde que se produjo en 1972. Los hermanos Anglin y Frank Morris dejaron unas replicas de sus cabezas durmiendo para no alertar a los guardias. Habían hecho con una cucharilla un túnel que les llevaba a un estrecho pasillo central que ascendía al exterior. Encontraron una brecha, posteriormente se dice que hicieron una balsa con sus gabardinas para llegar a San Francisco, pero nada se supo de ellos. A día de hoy se siguen barajando hipótesis como que se fueron a Sudamérica, ya que en la prisión estuvieron estudiando español. Lo más curioso, es que la madre de los dos hermanos, recibió flores por su cumpleaños cada año desde 1972 hasta su muerte, lo que parece una prueba inequívoca de su éxito. ¿Cómo pudieron sobrevivir al fuerte oleaje y al frío de la bahía? Universidades del mundo todavía se lo preguntan...
Llegando a Alcatraz, lluvia, niebla, gris
Pasillo central de celdas en la prisión de Alcatraz
Otra excursión obligada nos lleva al norte, bien al valle de Napa o al valle de Sonoma. En mi caso me decanté por Sonoma valley,entre otras cosas porque llevaba un muy buen guía-conductor. Ambos comparten la producción de vino de California. Lo primero que hicimos fue llegar al pueblo de Sonoma y llenar el estómago en un agradable restaurante que ofrecía algo parecido a hamburguesas portuguesas. Tras la comida, como me encanta el vino, no dejé de parar en varios viñedos para hacer varias catas y disfrutar de las agradables vistas y mansiones. Tú eliges, entre los 10-15 dolares de la cata o quizá comprar una botella, algunas rondan los 30 euros. Una excursión muy recomendable, aunque es verdad que el conductor se tiene que sacrificar por un día, pero disfrutará del paisaje, las risas y algún sorbito que otro.
Uno de los espectaculares viñedos familiares
A la vuelta paré en Sausalito, muy cerca del Golden Gate, el tiempo no acompañaba así que el paseo fue breve, aunque disfrutamos de un rico helado. El viento y la niebla me complicaron mucho el vuelo de vuelta por el Golden Gate, también el vino. Las fotos que me hice no fueron las mejores, es lo que tiene la niebla en San Francisco, que en Junio, hasta tiene nombre: "June Gloom".

Antes de poner rumbo a Yosemite, me queda un obligado paseo por Golden Gate Park, un retiro para los habitantes de San Francisco. Tiene varias zonas muy cuidadas como el jardín de flores o el jardín oriental. Este último es visita obligada. 
Jardín oriental del GG Park
Esto ha sido todo, y no poco, de San Francisco, levanto mis alas hacia la naturaleza que me llama, la próxima entrada nos llevará al corazón de Yosemite, no os la perdáis

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